Barcelona Cultura

Petras Albas. El monasterio de Pedralbes y los Montcada (1326-1673)

Pedralbes, que proviene del latín petras albas (piedras blancas), fue el lugar escogido por la reina Elisenda de Montcada para fundar un monasterio de monjas clarisas. La decisión de escoger precisamente esta orden vino marcada por la espiritualidad de la época y por la devoción de la familia real por las órdenes mendicantes. ¿Qué trascendencia tuvo el hecho de que una reina, hija de uno de los linajes más importantes de Cataluña, decidiera fundar un monasterio, del cual otras mujeres de su familia llegarían a ser abadesas durante los cuatro siglos siguientes? ¿Quiénes eran y de dónde venían las mujeres que decidieron hacerse monjas en Pedralbes y cómo fue su vida dentro del recinto monástico?

La exposición «Petras Albas. El monasterio de Pedralbes y los Montcada (1326-1673)», ubicada en la antigua enfermería del cenobio, pretende responder a estas y otras preguntas relacionadas con el linaje de los Montcada y su estrecha relación con el monasterio, a partir de dos ejes explicativos que se alternan físicamente en función de las características de los espacios en los que se  ubica la exposición.

 

Petras Albas
Petras Albas
Petras Albas
Petras Albas
Petras Albas
Petras Albas

El primero ilustra los orígenes de la familia de los Montcada para descubrirnos quién fue Elisenda y por qué quiso fundar el monasterio. Además, incide en su presencia, una vez viuda, en la vida cotidiana de las clarisas, en el legado que dejó tras su fallecimiento y en los momentos críticos de la historia posterior del cenobio. El segundo eje trata aspectos temáticos específicos relacionados con la vida dentro de la comunidad —dedicación religiosa, vida cotidiana e inquietudes culturales— a partir de una selección de piezas, procedentes en su mayor parte del propio fondo del monasterio.

Desde sus inicios y prácticamente hasta el siglo xvii, en el que entró en una cierta decadencia, Pedralbes se convirtió en un centro de poder para las mujeres que lo habitaban. El linaje de los  Montcada, cuyo origen se remonta a principios del siglo xi, ejerció una gran influencia en los órganos de poder de la comunidad, desde la fundación del cenobio hasta casi el siglo xvii.